Mi padre me imaginó;
eso era el brillo en sus ojos cuando me miraba.
Así quiero mirarme.
Lo-que-serÁ
sábado, mayo 18
lunes, febrero 11
Voy a sembrar las semillas de la mandarina que me pusiste hoy en la charola del desayuno.
Hoy, el primer lunes después del fin de semana en que decidí dejar de mentirme
dejar de mentirte
Voy a sembrar las semillas de esa mandarina que me diste hoy
que hace poco más de veinticuatro meses en que nos damos soles y chubascos
más o menos en la misma proporción
porque los soles son todos esplendorosos
Como la tarde en que te dije lo que ya sabías pero yo no
A saber si esa tarde fue chubasco o sol
porque luego los soles se ocultan detrás de las nubes más negras
Voy a sembrar las semillas de esa mandarina de hoy
a regarlas diario
aflojarles la tierra
platicarles de la lluvia y de la luz.
Sí, me gusta.
Voy a sembrarnos hoy
Hoy, el primer lunes después del fin de semana en que decidí dejar de mentirme
dejar de mentirte
Voy a sembrar las semillas de esa mandarina que me diste hoy
que hace poco más de veinticuatro meses en que nos damos soles y chubascos
más o menos en la misma proporción
porque los soles son todos esplendorosos
Como la tarde en que te dije lo que ya sabías pero yo no
A saber si esa tarde fue chubasco o sol
porque luego los soles se ocultan detrás de las nubes más negras
Voy a sembrar las semillas de esa mandarina de hoy
a regarlas diario
aflojarles la tierra
platicarles de la lluvia y de la luz.
Sí, me gusta.
Voy a sembrarnos hoy
martes, enero 1
Parecía interminable y acabó ayer. 2012 fue un año en alto contraste, de mucho aprendizaje personal, de caminar descalza por la realidad, de mirar el abismo muy de cerca. Tuve miedo y enojo, mucho enojo, pero tuve también momentos luminosísimos. Comprendí que nada está dado, nada es así y para siempre. Sentí mis fuerzas tensarse para mover un engrane aquí y otro allá, en el trabajo, en el amor, en el ser mismo. Escribí muy poco pero viví muchísimo. En el principio era el caos, reza una historia antiquísima, y 2012 fue exactamente eso: caos hasta el último minuto. Me paro al borde del año y evoco la imagen de Cristóbal Colón en la proa de su barco, frente al mar y la incertidumbre, pero con una idea fija en la mente. Nada nos es dado, salvo la vida. De nosotros depende existir. 2013: allá vamos, humanos plenos.
martes, diciembre 25
¿Cómo sucede que el fruto maduro se desprende de la rama?
Imagino que rama y fruto platican y acuerdan
que ya es tiempo
la rama lo arrulla amorosa mientras el fruto se sabe listo
y empaca
se despide de los frutos vecinos
de las hojas compañeras.
Tal vez dediquen rama y fruto
una noche
unas horas
a abrazarse estrechamente
y el rocío tenderá sus gotas para disimular el llanto
Y luego ¡paf! rama y fruto se separan
una trémula ya de nostalgia pero alegre
el otro gozando el vuelo, anticipando el viaje
O no hay acuerdo, y la rama mira envejecer al fruto
o el fruto se seca de a poco
aferrado a la rama que lo nutre
pero no lo arrulla
no guarda ya sus sueños en la semilla
putrefacta, estéril
que nunca será un nuevo árbol.
Imagino que rama y fruto platican y acuerdan
que ya es tiempo
la rama lo arrulla amorosa mientras el fruto se sabe listo
y empaca
se despide de los frutos vecinos
de las hojas compañeras.
Tal vez dediquen rama y fruto
una noche
unas horas
a abrazarse estrechamente
y el rocío tenderá sus gotas para disimular el llanto
Y luego ¡paf! rama y fruto se separan
una trémula ya de nostalgia pero alegre
el otro gozando el vuelo, anticipando el viaje
O no hay acuerdo, y la rama mira envejecer al fruto
o el fruto se seca de a poco
aferrado a la rama que lo nutre
pero no lo arrulla
no guarda ya sus sueños en la semilla
putrefacta, estéril
que nunca será un nuevo árbol.
martes, noviembre 13
Sueño
...con ese halo de luz me adentro alegremente en la tiniebla, paso al lado de sus habitantes. De golpe, una cara deshilachada me persigue, logra desconcertarme, trastabilleo.
Me salta a las manos.
Sin apenas pensarlo, la doblo sobre sí misma, la meto en un sombrero, y abofeteo a un par de querubines.
Me salta a las manos.
Sin apenas pensarlo, la doblo sobre sí misma, la meto en un sombrero, y abofeteo a un par de querubines.
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